VI

Siempre. Recuerda. Siempre hay alguien a quien le molesta verte feliz, que no soporta ver como las cosas te van bien. Alguien mezquino. Ruin. Envidioso. Corrompido por el odio y la avaricia. Sin vida propia. Alguien que disfruta viendo como sufres. En el que despertará el regocijo al ver tus lágrimas caer. Alguien que disfruta del mal ajeno. Una mala persona.
El tiempo no ha pasado en balde. Has madurado. Cada vez te ves más fuerte. Te convences a ti mismo de que todo lo que los demás digan no debe afectarte. Te convences de que eres mejor persona. Lo sabes; lo eres. Pero los demás no son tontos, sólo malas personas, por eso debes estar atento. No mostarte débil. Ser fuerte. Precavido. No muestres vulnerabilidad, de lo contrario aprovecharán esa ventaja para provocarte daño.
Herida tras herida. Decepción tras decepción. Te has hecho fuerte. Has madurado. Ya nada te afecta. Ni sientes ni padeces. Han conseguido de ti todo lo contrario a lo que pretendían. Te han vuelto un rival muy fuerte.
Pero, a diferencia de ellos tú no eres mala persona. No aprovecharás esta ventaja para vengarte. No, no lo harás. Simplemente contemplas apenado sus míseras vidas plagadas de odio. Envidia. Mentiras e hipocresía. Ves como se consumen a sí mismos. Como cavan su propio hoyo. Ves como todo se vuelve en su contra. De pronto se ven inmersos en todo aquello que antes habían cosechado. No pueden escapar, les falta fortaleza.
Entonces, ¿qué haréis ahora?

No hay comentarios:

Publicar un comentario