IX

Grave es el dolor, seco y de cierto tono amargo. Intermitentemente el pinchado se apodera de tu estómago. Atento. Acechante. Listo para atacar, cuando menos te lo esperes. Dispuesto a mantenerte la noche entera en vela, despierta en ti una mayor lucidez nunca antes lograda. Temas antes banales, insignificantes se transforman ahora en un mar de preocupaciones. Aturdido, vivo, salvaje. Un mar incesante en la húmeda noche de luna llena, misteriosamente un pequeño velero aparece entre la tempestad.
La tempestad ha remitido y el pequeño velero parece estar ileso. Solo y perdido. El pequeño velero no sabe hacia dónde ir. Todo camino parece conducir a ninguna parte y ninguna parte aparenta estar lejos del anhelado lugar de destino.
Derecha e izquierda, noche y día. Nada se vuelve distinto, siempre lo mismo. Perdido en no se sabe qué lugar, rodeado de no se sabe qué, la tenue figura del familiar rostro de un extraño pirata se deja entrever en la densa niebla. Aparenta ser sabio, y nos advierte "no os fiéis de nada ni de nadie", tras una larga pausa en la que parece intentar recordar algo dice "dulce aroma y fría es la elegancia de una codiciada flor, una preciosa flor, que a nadie deja indiferente, pero, cuidado, la flor esconde minúsculos y afilados dientes deseosos de un sorpresivo ataque".
No confíes en nadie, tampoco en ti mismo, nos quiso dar a entender el sabio pirata antes de indicarnos, el que según él, era el camino idóneo hacia tierra. Rápido le comunico a mi capitán todo lo que el sabio pirata me había contado, pero el capitán desobedece su consejo, y se deja guiar por sus indicaciones.
Larga y dura travesía. Son ya varios días sin comer, y el cansancio de deja ver, nuestras fuerzas son cada vez menores. Altas voces, risas de alegría, "parece que hemos avistado tierra firme" dice el capitán, y así es. Pocas horas después desembarcamos, por fin, después de tanto tiempo, pisamos tierra.
Abrumado por preguntas y más preguntas. Preguntas de gente sin juicio alguno o razón, personas que consideran oportuno juzgarte, gente vacía, que encuentra como única forma de diversión el allanamiento de la privacidad de vidas ajenas.
Silencio. Sonreír. Recuerdos, muchos recuerdos. Lo único que nos queda, lo único que podemos hacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario